Lai-Sing Logo

El mundo detrás del reflejo

0 comentarios

I
¿Cómo poner en palabras
lo que ya está en ellas?
Palabras escritas para
la eternidad.
Palabras que están
guardadas en un libro.

Los años pasan,
con cada uno de ellos,
yo me transformo.

El inicio siempre es caos,
desamor y lujuria
en el que me hundo,
en el que me gusta torturarme.

La luz siempre está presente,
el amor lejano vuelve.
El amor se desvanece
en su lejanía.
La luz sigue brillando.

Un nuevo camino se
abre ante mis ojos.
Un paraíso hermoso,
tan puro, tan prístino.

II
¿Cómo no pensar en ti?
Es imposible.
El más pequeño detalle
me recuerda a ti,
a tu sonrisa mágica.
Incluso la música
que inspira estas palabras,
tú la trajiste a mi vida.

A veces creo que lo
que siento por ti es difícil
ponerlo en palabras.
Sin embargo tu nombre
aparece en casi todos
los textos que han
salido de mi pluma.
A pesar de que mil y un veces
te he dicho que te amo,
aún siento la necesidad
de ponerlo en palabras.

Me bañas en placer,
me seduces como
nadie puede hacerlo.
Me torturas como
el peor de mis demonios.

En ti veo algo tan hermoso,
tan grande,
que me mata el dejarte
en la oscuridad.

Tus palabras me han dicho
que ilumino a aquellos
que están cerca de mí.
Aún no entiendo por qué no
puedo ser la luz que te ilumine.

Te dejo ahora, mi amor.
Para que recorras tu camino.

Confío en que el hilo
que nos une es
tan fuerte y verdadero,
que algún día
nos volverá a reunir.

III
A través de las palabras,
un sueño se vuelve real.
Una nueva puerta hacia
el placer se abre.

Me dejo caer de nuevo
En la lujuria poderosa.
mi cuerpo se deleita con
sólo el rose de mis dedos.

Con sólo unas palabras
logro encender esa chispa
que incendia mis venas.
Me arrebata el pensamiento.
Me hunde en un mar de éxtasis
en donde con una sola
caricia, mi piel vibra.

La sangre hierve
en mis venas,
me fundo en un
torrente de deseo.

La lujuria pura se mezcla
con la oscuridad.
En donde el dolor se convierte
en el placer supremo.

IV
Un año más que se va.
Un sueño que se cumple.

Apenas el primer escalón
de una larga cuesta.

El horizonte cada vez
es más claro.
En él he descubierto
mi más profundo deseo;
escribir.

Volcar mi ser a través de la tinta.
Plasmar mi mente y mi vida
en una hoja en blanco.

Dejo correr mi mano,
liberando mi alma
entre letras.

V
El símbolo totémico
está siempre presente.
La serpiente tatuada en
mi piel me muestra el paraíso.

Una tierra virgen en donde
el mar y las nubes devoran el sol.

A través de su llamado,
encuentro una vocación.
En esas playas místicas
en donde su cascabeleo
espontáneo me hace saber
que están presentes.

Un llamado de ayuda.
Con el que retribuirle
al mundo por todo
lo que me ha dado.

VI
Ese signo eterno que
me llena de energía.

Cambio de piel tal y como
lo hace la serpiente.
Dejando atrás las
heridas del pasado.

Camino poco a poco
hacia la luz que
guía mi camino,
que ilumina mi alma.

Mi mente se llena de ideas
mientras permanezco
en una búsqueda constante.

Comments (0)